martes, 3 de octubre de 2017

Del arcón de los recuerdos: Los Tenedores Libres

Crónica escrita hace unos años, un poco oxidada, pero todavía vigente.


Ayer me dispuse, como otras veces, a cenar en un tenedor libre.

Como todos sabemos, o sospechamos, los tenedores libres suelen estar acompañados de una mala fama. Por lo general sus dueños son chinos o coreanos, y tal vez por los hábitos alimenticios de estos seres de ojos rasgados, nos hace desconfiar sobre que tipo de animales se sacrifican en las ocultas cocinas. Esta dudosa fama también es alimentada por la mafia local gastronómica que ha hecho rodar versiones de todo tipo.
Por esto, a la hora de elegir a cual ir, decidí ir a Grant's en lugar de ir Sakayama-san de la esquina de casa. Elegí Grant's dado que lleva el nombre de un Presidente Norteamericano y esto me hizo suponer que se trataba de alguna cadena norteamericana, ademas el whisky homónimo es pasable.

Una vez instalado en la mesa, se acerca el mozo a ofrecerme la carta de vinos.Pobre iluso. Ni en pedo en un tenedor libre pidas vino. Tomas un Vasco Viejo y te lo cobran como un Ruttini. Una vez despachado el compañero gastronómico con un corto y contundente "no, gracias, traeme dos Cocas" me quede unos instantes observando todo. Y aquí mi primera sorpresa y desilusión: los dueños del lugar no eran norteamericanos sino orientales. Ojo! no uruguayos, sino chinos, coreanos, japoneses o vietnamitas que no son todos iguales sino que son todos hermanos (todos sabemos sobre el alto grado de natalidad que tiene estos muchachos gracias al ging seng y otras porquerias de la medicina asiática)

Ahora me pregunto ¿porque son tan hijos de puta y ponen el nombre Grant's y una foto de él en los individuales de la mesa? A todos estos pueblos los yankis los cagaron a bombazos. Si son chinos ¿porque no ponerle de nombre Mao y una foto del mítico líder pero esta vez con una camisa con cuello paloma? Si son japoneses ¿por que no ponerle Yamaha, Honda, Mitsubishi, Toshiba, Sanyo o un bonsai...todas cosas harto reconocibles como japonesas? ¿porque en lugar de poner un tenedor libre no siguen con la tradición y ponen una tintorería? Si son coreanos ¿por que no ponen a algún coreano conocido si es que tienen alguno? Si son vietnamitas hubieran puesto una foto de Ho Chi Ming comiéndose un panqueque de manzanas quemado, pero no al rhum sino quemado al Napalm

Desayunado sobre el origen del capital, decidí saciar mi hambruna. Nos levantamos, llenos de una mezcla de vergüenza, temor, hambre y desorientación, y nos encaminamos hacia las góndolas pensando que vamos a comer. La primera duda que se planta en el balero es ¿por donde empiezo? ¿Por un plato frío o caliente? ¿ensaladas, pastas o carnes? ¿y si arranco por el postre?
Te decidís por una entrada fría variada. Te servís de todo un poco, haces una mezcla del horrible y no le sentís gusto a nada (salvo que te sirvas mariscos que tienen una baranda como si recién los hubieran pescado fantasía muy irreal en un tenedor libre chino)

La segunda duda que se aparece es ¿Que cantidad me sirvo?
Tenes miedo que todo el mundo, porque cuando uno se esta sirviendo siente que  todo el boliche te esta mirando, piense que si te servís un plato rebosante de cosas sos un angurriento muerto de hambre, que como es un tenedor libre la cosa es servirse y servirse por mas que no lo vayas a comer. Por el contrario, si te servís poco, tenes miedo que  piensen: este es un boludo viene a un tenedor libre y se sirvió una pizca de comida.

Sea como fuere aparece la tercera duda y es sobre la sanidad que reina sobre los alimentos.
Pensas, me sirvo mariscos que son carísimos en todos lados pero automáticamente te preguntas: ¿serán frescos? En ese momento cruzas la mirada con una rubia infernal que esta del otro lado de la góndola e inclinada sobre esta, con unos pechos enormes y escote hasta el ombligo, también con cara de estar dudando sobre el origen de los mariscos. Acá sucede algo mágico: tu duda cambia, no sabes si servirte mariscos o servirte de las tetas de la rubia que mal que mal, también, está ofreciéndose en la góndola y que por una razón oculta (oculta en tus calzoncillos) no podes sacarle la vista del escote.

No podes, haces fuerza y tus ojos siguen clavados en ese culo que forman sus pechos. Tratás de pensar en Enrique Pinti en tanga o a Celia Cruz en una playa nudista. Nada. Todo es en vano. Salvo una cosa: una voz conocida te dice ¿que miras? Vos viendo unas tetas que le faltan el moño de regalo y tu novia que te pesca. Apenas alcanzas a balbucear alguna excusa relacionada con la comida y rematas con una pregunta tipo "¿serán duras las rabas?" y tu novia responde amablemente entre dientes "Servite de una vez pajero y vamos a comer"

Para todo esto la rubia sigue ahí, dudando, y vos haciéndote el galante preguntas: "¿vos tenes la misma duda que yo?" "Si", te dice la rubia, "¿un mejillon es como un caracol?" NOOOOOOOOOOOO automáticamente te acordas de esa otra rubia que trabajaba con vos y que una vez te pregunto si un buey era como un burro.

Desechas rápidamente las cuatro ideas, la de servirte mariscos, la de tu compañera rubia, la de Enrique Pinte en bikini y la de Celia Cruz en una playa nudista y te dirigís hacia los vegetales.

Y ahí, otra vez la rubia, ahora de tu mismo lado de la góndola y te presenta un ángulo distinto. No solo tiene un frente abultado, sino que tiene un culo para doce cubiertos. Encima la tipa no hace otra cosa que juguetear con los pepinos y las berenjenas...apartas la vista (del culo) y te concentras en los otros manjares...porotos, habas, rabanitos, lechugas de todo tipo y colores, tomates, radicheta, brotes de soja y otras verduras que solo viste crecer en los terrenos baldíos de tu barrio. Otra vez una duda te carcome: ¿mi novia aceptara una fiesta con la rubia? sin embargo, una duda mas atroz y mas real se te presenta: ¿no serán verduras podridas a las cuales les cortan el pedazo en mal estado? Miras detenidamente los platos y ves que, sospechosamente todos los trozos no están cortados de forma pareja sino caprichosante como diciendo "de aquí sacamos algo podrido". Finalmente te servís unas fetas de fiambre, jamón crudo y cocido, quesos etc.

Vas volviendo a la mesa y decís "la reputísima madre...había matambre casero" vos no lo viste por estar relojeando a la rubia, ma si después me sirvo (después no te servís nada porque ya medio llenaste con el fiambre)

Acá surge el gran miedo...que en el trayecto se te caiga todo al carajo, obviamente todo el lugar gritará al unísono un UHHH cual estadio al pegar una pelota en el travesaño, para después tu novia te diga, seguro te tropezaste por estar mirando a la rubia!!!! pero nada de esto sucede y llegas sano y salvo a tu mesa. Te dispones a comer las fetas de fiambre y queso, y notas que tu novia si se sirvió matambre casero y una ensaladas de palmitos y champignones espectacular. Claro, ella no estuvo mirando a la rubia y no paso por alto esas ofertas.


Todas las vivencias transcurridas hasta el momento te dieron una sed de la gran puta, vas a tomar tu coca y te das cuenta de dos cosas: no te trajeron coca sino pepsi y esta caliente, ya que te la trajeron apenas te fuiste a buscar morfi, y habían pasado 30 minutos. Miras al mozo para pedir hielo y obviamente nunca te mira. Ahí reparas que todos los mozos son peruanos, bolivianos o por lo menos del noroeste argentino. Que crisol de culturas tiene un tenedor libre!!! los dueños chinos o coreanos, los empleados peruanos. Los descendientes de la dinastía Ming empleadores de un descendiente Inca, mientras Buda y Tupac-Amarú juegan a las cartas en el quilombo místico del Universo.

Seguimos mirando al mozo, con la esperanza de que en algún momento nos mire y así pedirle el puto hielo, pero nada, sigue pelotudeando con otro mozo, que a su vez desde otra mesa están esperando que mire para pedirle algo.

Oh casualidad, la persona de la otra mesa no es otra que la rubia junto con tres amigas, una mas fuerte que la otra, que seguro se juntaron por la cena del "día del gato", o egresadas 2000 de la "Escuelita Nuestra Señora del Yiro". A esta altura, ya no queres un poco de hielo, sino una barra completa, para calmar la calentura que te provoco la visión de la rubia y sus tres amigas, en una cama redonda. Pero el mozo sigue sin mirarte y lo que es peor,  tu novia dice "¿otra vez mirando a la atorranta esa?". Vos, que sos un boludo,, respondes..."quiero pedirle matrimonio...hielo al mozo, digo"; a lo que ella repone: "si el mozo esta allá; o sea en dirección opuesta hacia donde uno esta mirando.

Volves a mirar al mozo, quien amaga verte. Solo amaga, y vos quedas como un pelotudo con la mano en alto. Para disimular el garrón, te acomodas el pelo. El mozo vuelve a amagar y vos volves a quedar pagando, pero esta vez haces como que te desperezas o estiras los huesos. Finalmente el mozo te ve...y ahí le haces un gesto con las manos en forma de "sungutrules" (no sabes bien por que pero supones que el gesto de hielo es así) y al mismo tiempo haces la mímica de la palabra "hielo" con tu boca, que a esta altura está pastosa por la sed que te provoco toda la situación mas el salame picado fino recontra salado que comiste acompañado de un pedazo de queso roquefort.

El mozo te trae el jarro metálico con hielos, o mejor dicho con un iceberg, porque todos los hielos vienen adheridos unos con otros cuan canto rodado en cemento. Claro, estos hijos de puta (sean los dueños o los empleados) preparan con antelación cada jarra con hielo y las meten en un freezer, por lo cual los cubos y/o cilindros de hielo, pasan de ser trozos individuales a una masa helada inseparable, representación a escala del glaciar Perito Moreno. Te quedas mirando el Iceberg y en la mano esa pincita de mierda que viene con toda hielera de restaurante, preguntándote para que mierda te traen esa pinza en lugar de un martillo neumático, que es con lo único con que podrías separar el hielo en trozos decentes. Mirás a tu novia, quien te devuelve la mirada con cara de decirte, jodete yo no tomo cosas frías!!! mirás para otro lado y ¿que ves?....LAS TETAS DE LA RUBIA!!!!
volteas la mirada hacia otro win,,,y ¿que ves? un pendejo arrodillado en su silla, mirando para atrás y jugueteando con un hielo en su boca, como gastandote "lero lero yo tengo hielito y vos noooo". 

A esta altura lo único que queres es agarrar al pendejo bastardo del pescuezo y acogotarlo hasta que escupa el cacho de hielo y así ponerlo en tu vaso. Pero  no podes. El padre es un gigante de 2 metros. Te quedas en el molde...te concentras...pensas en kung fu...meditás y rápidamente como un Guerrero Ninja le sacudís un golpe con la pinza de punta a la masa de hielo del jarro. Seguidamente a esto viene el arrepentimiento. Por el estruendo del golpe llamaste la atención de todo lugar, quienes vieron como debido a la violencia del mismo, se doblo la pinza, se volcó la botella de pepsi, tu novia justo que vos dabas el golpe se estaba metiendo el tenedor en la boca se asusto y se lo clavó en el paladar. Eso si, la masa de hielo cagandose de risa sin una mísera fisura...en realidad las risas eran del pendejo de mierda, que vió toda la situación...Pero Dios es justo. Por reirse tanto el niño dejo caer de su boca el hielo, lo cual provoco en mí una sonrisa y una mirada al niño como diciéndole TOMÁ PENDEJO!! 

El mocoso se larga a hacer escándalo por el hielo perdido y el padre le pone un coquito en el medio del cráneo que hace que el niño selle su boca pero no sus ojos, de los cuales brotan lagrimas de dolor. Gracias a todo esto, dejas de ser el centro de atención de los demás comensales quienes ahora apuntan sus miradas al niño. Aprovechas y le sacudís otro golpe a la masa  helada, logrando, al fin, desprender un trozo.

Tomas el hielo, como podes con la pinza toda doblada, y descubrís que el trozo es mayor a la circunferencia de la boca del vaso, lo que hace que el hielo no llegue a tocar el líquido que ya había y por lo tanto no enfriarlo. Decidis verter mas bebida, lo haces...y ahora el gran problema, como hacer para tomarla con semejante barrera entre tu boca y el liquido...mas fácil seria armar una partuza con la rubia, las amigas y que tu novia te felicite por tu performance. Pensas que tenes de dejar de tomar esas pastillas multivitamínicas porque te están afectando el cerebro.

Intentas tomar, vas empinando la copa de a poco para evitar que el hielo caiga sobre tu nariz...pero sucede lo inevitable, el hielo pega no en tu nariz sino en el ojo, el dolor te hace pegar un salto y te tragas toda la gaseosa de un saque, el gas y la violencia del trago hace que la bebida en lugar de bajar desde tu boca al estomago, ascienda y salga a borbotones por tu nariz. El niño al ver esto deja de llorar y se larga a reir a carcajadas otra vez, tu novia que se levanta a buscar mas comida ( en realidad no quiere pasar pasar vergüenza a tu lado) la rubia y las amigas se cagan de risa y alcanzas a leer en sus labios la frase "ES UN BOLUDAZO"

¿Un boludazo? y mirá quien te lo dijo, la que te pregunto si un mejillón era un caracol, te sentis el mas infeliz de toda la tierra. Para pasar el mal rato, decidis ir tras tu novia y hacerte con un plato de comida.

Y aca aparecen nuevamente dudas...¿parrilla, pastas o sushi? te decidis por la parrilla, la carne tiene que ser argentina y la carne argentina es la mejor (y si no miren a la rubia y sus amigas) Te acercas a la parrilla y ves una canastita con billetes de dos pesos, monedas de un peso y algunas botones. ¿como hay que pagar aparte? No. Es la canasta de la propina...que hijos de puta!!! porque propina? si ya tengo que pagar 200 mangos por todo, mas la bebida, mas el servicio de mesa. Propina ¿que hacer? miras hacia donde están las pastas y también ves la infame canasta, miras para el lado del japones disfrazado de samurai que prepara el Sushi y también tiene canastita, miras al que hace los panqueques quemados y lo mismo. Osea que si sos de buen comer y sos de dar propinas (supongamos $10 por cada uno) a la cuenta debes sumarle cuarenta mangos mas.

Propina...seguís pensando...si hace poco que salís con tu novia si no pones $10 quedas como un tacaño...si hace rato que salís (digamos mas de un año) te haces el boludo y no pones nada total ella ya se desayuno que sos una rata. Si estas en una etapa intermedio del noviazgo pones $10 y chau. Ahora la situación varía si estas solo o hay mas gente esperando por el parrillero. Si no estas solo pones $20 para que no te miren con cara de que ratón sos, pero siempre hay uno mas rata que vos y te mira con cara de "que boludo que sos".

Se acerca el parrillero, se te acaba el tiempo tenes que decidir, le miras la cuchilla en la mano...no te amedrentas...le pedís un pedazo de vacío...el tipo te mira la mano para ver si vas a desembolsar...haces el amague...el parrillero gira... metes la mano en el bolsillo...el tipo ya tiene el vacio y espera para cortar...(espera para ver si pones o no) te seguís haciendo el gil...el parrillero empieza a cortar...y te pregunta Jugoso o mas bien seco? le respondes a tu gusto sin sacar la mano del bolsillo y cuando deposita la porción sacas la mano del bolsillo, la estiras por sobre la canasta de propinas, el parrillero sonríe pensando que vas a dejar caer el preciado metal, pero vos con un movimiento ágil le señalas la otra punta del mostrador y le preguntas ¿aquello es chimichurri no? y salís disparado hacia ahi, alejándote de las propinas

Sonriente vas hacia tu mesa, cuando llegas miras a tu novia, le guiñas el ojo como diciendo "je je no le di propina" y ella te mira como diciendo "no le diste propina y mirá la mierda que te sirvio" Nunca falla che, vos tenes la habilidad para eludir la propina, pero ellos la tienen reclara con quienes van a poner y quien no. Si le pediste jugoso, un borceguí usado es mas jugoso que lo que tenes en el plato, una masa informe carbonizada, no sabes si es vacío o morcilla. Si le pediste mas bien seco, te dan un pedazo chorreante de sangre, que solo le falta que venga con el ternero prendido o con un cacho de pasto y rumiando. En fin te jodes y comes como puedas.

Ya no das mas.

Satisfecho, de broca, no de comida...le decís a tu novia "¿pedimos la cuenta?" quien parece apiadarse de lo boludo que sos, y te contesta con un increíble pero verdadero SI.

Eso es amor. La abrazas y le prometes que la próxima vez la llevas a comer comida mexicana. ¿que tan mal puede resultar comer tacos?