miércoles, 25 de noviembre de 2020

Hoy se ha muerto D10S

La muerte siempre nos conmociona. Nos descoloca, nos moviliza. A todos, o casi todos, nos ha tocado vivir la muerte de un padre, una madre, hermano o un amigo. Un ser querido como se lo verbaliza desde un lugar común. Siempre he sido un tipo duro de lágrimas, tal vez por haber sido criado en una época donde a los hombres no se les permitía llorar o, tal vez, sea una cuestión de carácter. Sin embargo, hoy, tengo un nudo en la garganta, ese preludio antes de la tormenta de lágrimas. Hoy se murió D10S. Hoy se murió Diego, el Diez.

Ni siquiera hace falta nombrarlo por su apellido, lo mismo sucede cuando uno dice “el General” o “el morocho del Abasto”, no hace falta decir nada más.  Y no es casual. No me equivoco si digo que Diego está a la misma altura que Perón y Gardel. Los tres tuvieron y tienen sus detractores, cada uno en lo suyo. Todas las grandes personalidades los tienen. Imagino que quienes fueron contemporáneos de la muerte de Gardel o Perón, deben haber sentido algo similar a lo que siento ahora: una tristeza infinita por la muerte de alguien que no era mi familia, solo un ser querido.

Es la segunda muerte de Diego que me toca transitar, porque la muerte de Diego fue doble. La primera cuando Diego se retiró de la práctica activa del futbol, hoy la definitiva, esa que es para siempre.

Más arriba hablé de los detractores, esos que siempre estigmatizaron a Diego por ser villero, porque no le perdonaron jamás que alguien nacido en Fiorito les diga en la cara lo hijo de putas que son. Diego siempre se le plantó al poder, y el poder le cayó con toda su fuerza. El poder y sus empleados mediáticos, esos que practican el lustrabotismo periodístico. No hace falta que los nombre, todos los conocemos, enciendan la TV ahora y verán a muchos de ellos representando el papel de conmovidos. Diego les sigue dando de comer aún muerto.

Pero a Diego nunca pudieron entrarle desde lo futbolístico por fue el mejor jugador de futbol del mundo de todos los tiempos. A Diego le entraron por sus errores como ser humano. ¿pero quiénes somos nosotros para juzgar a otro ser humano? Porque Diego era eso un ser humano. Diego les dejó a sus detractores la única ventana abierta por donde podían entrarle, y le entraron y le dieron en el lugar que más le dolía: en el Diego jugador de futbol. Mataron al futbolista y se olvidaron de la persona, del ser humano.

Diego, el ser humano; Diego, la persona; Diego el futbolista se nos fue y no sé cómo gambetear tanta tristeza, tanta bronca porque se cortó el hilo de nuestro barrilete cósmico y remontó vuelo hacia la eternidad.

domingo, 24 de noviembre de 2019

Desayuno a la hora pico

Que notorio signo de nuestro tiempo la gente que va desayunando en el transporte público. Al principio temí que se tratara de una invasión de turistas uruguayos, con sus termos y su mate que los acompañan hasta el baño, pero no. Tiempo después noté que no sólo era mate lo que se desayunaba. Apareció el café con leche, licuados, té verde, té negro, te de rúcula, tostados, medialunas y chipás.

¿que está sucediendo? ¿serán los millenials? No. Ese es un viejo choto como yo. En todo caso puede tener mil años, pero de millenials, nada. ¿Tanta gente habrá hecho el curso de administración del tiempo? Yo hice ese curso y me lei los Siete Hábitos de la gente altamente efectiva, y no recuerdo que dijera nada de tomar el desayuno mientras uno viaja apretujado en un bondi o en el subte. Por eso sigo desayunando en casa como cuando era niño.

Todavía dormido o casi, cuando te asalta una alucinación hipnagógica, que no es una alucinación inducida por estar embartulado, ya que sos un niño y estas durmiendo, sino son esos sueños que te invaden estando entre el sueño y la vigilia alimentado por algún factor externo. En este caso el sueño era que estaba en boca de una caverna y se escuchaba un rugido de algún ser del averno. En realidad se trataba de tu papá que se había levantado para ir a laburar y en el baño se había mandado un eructo que rajaba los azulejos y a vos te hacía abrir los ojos.

En seguida venía tu mama, que dulcemente te decía levantate que se enfría el desayuno. Pero vos medio aturdido por el sueño y el eructo de tu papá no reaccionabas. ¡Rápido! te gritaba tu mamá que ya había dejado la dulzura en la bolsa de los ruleros y vos saltabas de la cama rapidísimo, mientras Hector Larrea, Rina Morán y Beba Vigñola se reían a carcajadas en su programa de radio homónimo. Y guay (que palabreja que desde que la dijo Evita, todas las madres la usaban con los mismos fines que la abanderada de los humildes) y guay que no te levantaras rapidísimo porque volvía tu vieja y te levantaba tirandote de las patillas y vos ibas a los saltitos hasta el baño tratando de minimizar el dolor.

Ya levantado, con la camisa mal abotonada, el corbatín con elástico medio ladeao, te sentabas a desayunar. Ilusionado encendías la tele, blanco y negro, y tras esperar que calentaran las válvulas, porque las teles de antes, como los coches, tenías que esperar que calentaran, no como ahora que todo es instantáneo. Tras esperar, desilusionado volvías a apagarla. En esa época de cuatro canales ninguno transmitía antes del mediodía. No como ahora que los pibes desayunan con Peppa Pig o Dora la Exploradora.

Tampoco los pibes de ahora desayunan como nosotros, en otros aspectos. Hoy los pibes eligen. Uno quiere te negro del Tibet, el otro cereales sin retenciones ni gluten, la leche tiene mas vitaminas que letras tiene el alfabeto, pero menos sabor que el agua. Eligen... en mi época minga! ibas a elegir. Lo único que podías elegir era no hacer ruido a la hora de la siesta un domingo, porque guay que despertaras a tu viejo de la siesta. Era como abrir las puertas del infierno que desataba una lluvia de ojotazos. Porque a finales de la década del 60 los padres no leían a Freud, ni cosas de psicoanálisis a menos que fueran hippies o de la Tendencia. No señor. Lo único que leían era tu boletín de notas que traía las mismas consecuencias que despertar a tu viejo de la siesta del Domingo.

Terminado el desayuno salías para el colegio. Dos calamidades te esperaban en la puerta del edificio donde vivías. El frío del invierno y el pelotudo del portero. El frío de antes de hacía doler las orejas y el portero te hacía doler los huevos. Todas las mañanas de lunes a viernes de Marzo a Diciembre durante siete años, el portero te hacía un chiste para reirse de vos que tenías que ir al colegio. Contra el invierno la única defensa era envolverse en la bufanda que te había tejido tu abuela, con esa lana que pica. Contra el portero nada. Masticar la bronca y quedarte con las ganas de decirle, voy al colegio para hacer algo, no como vos que no haces un carajo en todo el día. Pero era mentira. Vos querías ser como el. Es mentira que de chico uno quiere ser policía o bombero. Querés ser portero para no hacer una mierda durante todo el día y que te paguen. Para peor, los porteros como las calamidades vienen de a dos. En la puerta del colegio te esperaba el otro portero.

Te paraban en el patio, formado cual falange del Duce. Cantabas Alta en el Cielo, rezabas un Padre Nuestro y a desayunar, pero esta vez mate cocido con unas Manón, que siempre se hacían picadillo en los bolsillos. Tras este segundo desayuno al aula, donde el bullying no existía. No porque fueran los chicos mas buenos antes que ahora. Lo que no existía era la palabra bullying. Agradecele a Dios que la turba estudiantil no te creyera medio marmota. Creo que ahí radica todo el problema de la humanidad en las victimas del bullying. Porque esa gente mañana crece, accede al poder y sonamos.

Que tiempos aquellos. Suspiro al decirlo. Pero con Onganía no estabamos mejor. Seguro que a ese señor y otros compañeros de él que vinieron después, fueron todos victimas del bullying. 



martes, 19 de noviembre de 2019

Descartado por la Droga

Martes. Madrugada (11 horas)
Me desayuné tres pepas (de Lysergsäure-Diethylamid) que submarinié en un té de peyote. Rápido me puse mi piyama rosa y salí corriendo, desnudo, por Cabildo hacia el Sur.

Combiné de la A a la Z y me bajé en el sótano del Viejo París. Crucé el puente de Avignon donde todos cantan y todos bailan aserrín aserrán de la boca no se ván.

Compre un número atrasado de La Maga y salté los escalones de la entrada de Filo. Firmé un petitorio a favor del aborto, otro de la separación de Estado-Iglesia porque lo que unió el hombre puede separarlo el hombre. Me descolgue por la ventana del patio hasta el bufete. Me senté.

Llegué a tiempo y ahí los vi.
Juntos
Imposible
Pero ahí estaban, Locke y Descartes. Que irracional, todo. ¿será el peyote?

- Mozo! Un cafe con dos de naftalina

Rapido me cambie de mesa para confundir al mozo y para escuchar que hablaban los racionales.
Hablaban en latín, hablaban de Merlí, que filosofa en catalán. Rápido saque mi libro de notas y quise conectarme al Guay-5. 
Mierda! otra vez cambiaron la contraseña.

- Mozo! una Cindor y la contraseña

Descartes me miró, mientras Locke encendía un porro. El mozo vino con la Cindor y un sobre lacrado

- ¿y el muchacho de rosa de la otra mesa? - preguntó

Un sudor frío me corrió por la espalda. Un retorcijón en la panza. Sudor frío y retorcijones, me cayo mal la rucula de anoche. El mozo se fue. En secreto rompí el lacre. Ahí estaba la contraseña... Admin1234

Me clave otra pepa y afiné el oido en La.

Locke le espetó a Descartes "Renati Descartes Epistolae Omnes, vestri 'a wimp"

- Descartes, sos un cagón! ¿Como no vás a publicar tu libro?
- No pienso ir preso, como el boludo de Galileo -replicó René
- ¿cayó Galileo? -asombrado preguntó Locke- ¿porque cayo?¿Drogas?
- No, qué drogas! Peor! Dijo que la Tierra gira alrededor del Sol
- Ya veo -dijo Locke
- ¿Que ves? -pregunto Descartes
- Una cosa -agrego Locke haciendose el misterioso
- ¿que cosa? -inquirió impaciente René
- Maravillosa -sentenció Locke

Y ahi nomás apareció la morocha de la fotocopiadora, desparramando caderas a diestra y siniestra.

Así que las drogas se las tomaba Galileo -retomó Locke- pero eso no te excusa a vos de ser un cagón René
- No pienso terminar mis días recitando el Martín Fierro en una gayola en Roma, Locke.
- Está bien, pero de ahí a cambiar el final del libro y agregar un capítulo demostrando la existencia de Dios, es demasiado, René
- No descarto publicarlo en un futuro
- Descartes no descarta, que oportuno -rió Locke

Que primicia había conseguido. Descartes probó la existencia de Dios. Tengo que hablar con Magalí
Deje dos Australes y salí corriendo hacia el teléfono mas cercano. Mierda! no tengo cospeles. Corrí hasta el kiosco de diarios. Cargué la Sube y me metí en el Locutorio El Ring. Saludé a Don Oscar Natalio y agarré el único teléfono libre y llamé.

Hola con La Maga por favor. Necesito publicar un artículo en el próximo numero.
Si anote: 
"Martes. Madrugada (11 horas)..."



Tiempo Al Tiempo

He vivido algún tiempo y he aprendido unas pocas cosas.
Si te encierras con el león en su jaula
en algún momento te zarpará y comerá.
El león no es malo. Así es su naturaleza
Tu haz sido el estúpido. Así es tu naturaleza

No pretendo dar una lección a nadie.
Que puede enseñar, este viejo pibe de barrio
con un códice escrito en amarillentos papiros
viejos papeles, viejas leyes, sin respeto

He aprendido a perdonar algunas cosas
y también que otras no se perdonan
que se lo pidan a Dios, que su amor es infinito
e infinito, dicen, su perdón

En todo este tiempo no aprendí
a distinguir la víbora, venenosa y tramposa
camuflada en la rama
a la espera del incauto que acepte su manzana

Y el incauto muerde, mas temprano que tarde
esa manzana, sin saber de su veneno
si saber de su trampa
que lo corroe, con el tiempo

El tiempo, ese mismo tiempo
que te enseña y te quita
El mismo tiempo del Amor
El mismo tiempo del Dolor

Lento transcurre para quien espera
Rápido se escapa como arena
fina y dorada entre dedos
Dedos de barro
Tiempo de arena
Tiempo de barro

En todo este tiempo
No distinguí al buitre carroñero
en su disfraz de cisne bueno
En este tiempo he sido ciego

Veo una luz brillando, lejos
Imagino tu sonrisa
Imagino tu mirada
Te espero...
en este tiempo.






jueves, 12 de abril de 2018

Pequeño Homenaje al Gran Tato (que panzadas te harías hoy Tato querido)

Holaaaa...
Sr. Presidente, como le va!!?
cansado... me imagino, si... como es la primera vez en su vida que trabaja... no esta acostumbrado, señor.

¿que ya había trabajado antes?... con su papá... en Sevel...
si, me acuerdo... lo que no entiendo es como su papá pago el rescate cuando estuvo secuestrado, jajaja
si señor, si...

también trabajó en Boca...
muchos lo extrañan ahí, señor
Si. Los hinchas de Boca y los que no lo son tambien... prefieren que Boca gane la séptima Copa Libertadores a que usted siga en el sillón de Rivadavia...

Que bolonqui armo con los granaderos, San Martín y Rivadavia, señor...
Que usted no mira programas de chimentos y por eso no sabía que Rivadavia y San Martín se llevaban mal... claro... le doy una pista señor, si las calles se cruzan es porque los próceres se llevaban como el tuje, si.
No, señor. No es joda. Saavedra y Moreno, ahí tiene otro ejemplo. Por eso este país no avanza. Hace 200 años que esperamos que esto se defina en una dirección u otra. Fíjese que puede hacer... ah se va de vacaciones por Semana Santa... que la pase bien Sr. Presidente, si señor si, saludos a su señora esposa.

En fin...

Salía el otro día de mi casa y me encuentro que habían desaparecido todas las veredas, caminando entre escombros y albañiles que hablaban en otro idioma, me acerco al capataz, mi amigo, José Pica-pica-vereda-bajada-cordón, y le pregunto: ¿Qué pasa Jose? José, sin desatender el asadito que estaba haciendo, me señala a un señor elegante con casco blanco rodeado de micrófonos y cronistas. Me abro paso a los codazos y cuando estoy a su lado le pregunto: ¿Qué pasó con las veredas?

Se quita el casco y veo que es, mi amigo, Horacio Rodriguez Larreta. Discúlpeme señor intendente es que sin la pelada al aire no lo reconocí. ¿Qué está pasando? Nada Tato, la ciudad que avanza. Pero las baldosas estaban sanas, en buen estado... buen estado Tato, buen estado... eso es subjetivo me dijo mientras salía pedaleando x la bicisenda. Agarré yo también una bicicleta pero tenia las ruedas pinchadas. A otra le faltaba el asiento... decidí tomarme un taxi.

Me subo y me encuentro con mi amigo Jose Te Bajo la Banderita. Esto no puede ser Tato, Uber nos esta robando. Los autos nuevos, el usuario sabe el precio exacto de antemano, sabe el recorrido, sabe quien lo lleva y encima los pueden calificar y pagar con tarjeta... así no se puede trabajar Tato, donde quedó la mística de los relojes truchados.

Me tiré por la ventanilla y me encuentro una docente dirigiendo la instalación de la Carpa Blanca. Mire a donde hemos llegado! después de 15 años tuvimos que sacar del baúl la carpa otra vez! La ultima vez que la instalaron en los '90 no les dieron mucha bola, dije. Estos no son los '90 Tato, me dijo mientras le revoleaba un borrador a un alumno con cara del Pro. Mire Tato, vamos a poner la carpa aunque la declaren Monumento Histórico Nacional! Mientras en las escuelas sigamos enseñando la Revolución de Mayo, que de revolución solo tuvo el nombre y mientras los gobiernos sigan hablando de gasto educativo en lugar de inversión; este país seguirá teniendo brotes de carpas de todos los colores

Por eso mis chichipios... vermouth con papas fritas y... GOOD SHOW!!

domingo, 18 de febrero de 2018

Debería haberme llamado Pablo

Como ya saben, y sino se los digo ahora, me llamo Claudio. Sin embargo cuando alguien confunde mi nombre, invariablemente, me llaman Pablo. No Juan, no Rodrigo. Pablo, siempre Pablo.

Hay confusiones o equívocos que son atendibles. Por ejemplo yerros derivados de una fonética similar (o sordera incipiente) tal el caso de que te llames Roberto y, el sordo, te dice Alberto, Norberto o Gilberto.

Otros errores, hay quien dirá, que no son tales sino simple preferencia. Me refiero a nombres compuestos o que por su uso y costumbre van de la mano. Pongamos por caso Juan José donde algunos, para nombrarte, usarán la fórmula completa, otros sólo José y otros solamente Juan. También viene a mi memoria otro caso que van de la mano, una pareja de amigos gay. Uno de ellos se llama Juan Julian la mayoría lo llamamos Juan pero su amor remoto lo llama Juli... ellos van de la mano por la vida, no solo por uso y costumbre sino también por amor.

Como ven no es mi caso. Claudio y Pablo no suenan parecido, ni mi nombre es compuesto. Hasta hace algunos años me causaba gracia dado que de chico no me gustaba mi nombre y hubiera preferido que mis padres hubieran elegido bautizarme Pablo. Esta coincidencia entre mi deseo infantil y el caprichoso yerro que cometen algunos al llamarme Pablo, desplegaba toda una neblina de misterio acerca de que fuerzas ocultas y poderosas operaban para esta comunión secreta entre mi deseo infantil y la pifia del presente.

Hoy ya no sonrío.

Ella no se equivocó entre los dos nombres.

Ella no se equivocó entre los dos hombres.

Pablo, es el padres de sus hijos.

martes, 3 de octubre de 2017

Del arcón de los recuerdos: Los Tenedores Libres

Crónica escrita hace unos años, un poco oxidada, pero todavía vigente.


Ayer me dispuse, como otras veces, a cenar en un tenedor libre.

Como todos sabemos, o sospechamos, los tenedores libres suelen estar acompañados de una mala fama. Por lo general sus dueños son chinos o coreanos, y tal vez por los hábitos alimenticios de estos seres de ojos rasgados, nos hace desconfiar sobre que tipo de animales se sacrifican en las ocultas cocinas. Esta dudosa fama también es alimentada por la mafia local gastronómica que ha hecho rodar versiones de todo tipo.
Por esto, a la hora de elegir a cual ir, decidí ir a Grant's en lugar de ir Sakayama-san de la esquina de casa. Elegí Grant's dado que lleva el nombre de un Presidente Norteamericano y esto me hizo suponer que se trataba de alguna cadena norteamericana, ademas el whisky homónimo es pasable.

Una vez instalado en la mesa, se acerca el mozo a ofrecerme la carta de vinos.Pobre iluso. Ni en pedo en un tenedor libre pidas vino. Tomas un Vasco Viejo y te lo cobran como un Ruttini. Una vez despachado el compañero gastronómico con un corto y contundente "no, gracias, traeme dos Cocas" me quede unos instantes observando todo. Y aquí mi primera sorpresa y desilusión: los dueños del lugar no eran norteamericanos sino orientales. Ojo! no uruguayos, sino chinos, coreanos, japoneses o vietnamitas que no son todos iguales sino que son todos hermanos (todos sabemos sobre el alto grado de natalidad que tiene estos muchachos gracias al ging seng y otras porquerias de la medicina asiática)

Ahora me pregunto ¿porque son tan hijos de puta y ponen el nombre Grant's y una foto de él en los individuales de la mesa? A todos estos pueblos los yankis los cagaron a bombazos. Si son chinos ¿porque no ponerle de nombre Mao y una foto del mítico líder pero esta vez con una camisa con cuello paloma? Si son japoneses ¿por que no ponerle Yamaha, Honda, Mitsubishi, Toshiba, Sanyo o un bonsai...todas cosas harto reconocibles como japonesas? ¿porque en lugar de poner un tenedor libre no siguen con la tradición y ponen una tintorería? Si son coreanos ¿por que no ponen a algún coreano conocido si es que tienen alguno? Si son vietnamitas hubieran puesto una foto de Ho Chi Ming comiéndose un panqueque de manzanas quemado, pero no al rhum sino quemado al Napalm

Desayunado sobre el origen del capital, decidí saciar mi hambruna. Nos levantamos, llenos de una mezcla de vergüenza, temor, hambre y desorientación, y nos encaminamos hacia las góndolas pensando que vamos a comer. La primera duda que se planta en el balero es ¿por donde empiezo? ¿Por un plato frío o caliente? ¿ensaladas, pastas o carnes? ¿y si arranco por el postre?
Te decidís por una entrada fría variada. Te servís de todo un poco, haces una mezcla del horrible y no le sentís gusto a nada (salvo que te sirvas mariscos que tienen una baranda como si recién los hubieran pescado fantasía muy irreal en un tenedor libre chino)

La segunda duda que se aparece es ¿Que cantidad me sirvo?
Tenes miedo que todo el mundo, porque cuando uno se esta sirviendo siente que  todo el boliche te esta mirando, piense que si te servís un plato rebosante de cosas sos un angurriento muerto de hambre, que como es un tenedor libre la cosa es servirse y servirse por mas que no lo vayas a comer. Por el contrario, si te servís poco, tenes miedo que  piensen: este es un boludo viene a un tenedor libre y se sirvió una pizca de comida.

Sea como fuere aparece la tercera duda y es sobre la sanidad que reina sobre los alimentos.
Pensas, me sirvo mariscos que son carísimos en todos lados pero automáticamente te preguntas: ¿serán frescos? En ese momento cruzas la mirada con una rubia infernal que esta del otro lado de la góndola e inclinada sobre esta, con unos pechos enormes y escote hasta el ombligo, también con cara de estar dudando sobre el origen de los mariscos. Acá sucede algo mágico: tu duda cambia, no sabes si servirte mariscos o servirte de las tetas de la rubia que mal que mal, también, está ofreciéndose en la góndola y que por una razón oculta (oculta en tus calzoncillos) no podes sacarle la vista del escote.

No podes, haces fuerza y tus ojos siguen clavados en ese culo que forman sus pechos. Tratás de pensar en Enrique Pinti en tanga o a Celia Cruz en una playa nudista. Nada. Todo es en vano. Salvo una cosa: una voz conocida te dice ¿que miras? Vos viendo unas tetas que le faltan el moño de regalo y tu novia que te pesca. Apenas alcanzas a balbucear alguna excusa relacionada con la comida y rematas con una pregunta tipo "¿serán duras las rabas?" y tu novia responde amablemente entre dientes "Servite de una vez pajero y vamos a comer"

Para todo esto la rubia sigue ahí, dudando, y vos haciéndote el galante preguntas: "¿vos tenes la misma duda que yo?" "Si", te dice la rubia, "¿un mejillon es como un caracol?" NOOOOOOOOOOOO automáticamente te acordas de esa otra rubia que trabajaba con vos y que una vez te pregunto si un buey era como un burro.

Desechas rápidamente las cuatro ideas, la de servirte mariscos, la de tu compañera rubia, la de Enrique Pinte en bikini y la de Celia Cruz en una playa nudista y te dirigís hacia los vegetales.

Y ahí, otra vez la rubia, ahora de tu mismo lado de la góndola y te presenta un ángulo distinto. No solo tiene un frente abultado, sino que tiene un culo para doce cubiertos. Encima la tipa no hace otra cosa que juguetear con los pepinos y las berenjenas...apartas la vista (del culo) y te concentras en los otros manjares...porotos, habas, rabanitos, lechugas de todo tipo y colores, tomates, radicheta, brotes de soja y otras verduras que solo viste crecer en los terrenos baldíos de tu barrio. Otra vez una duda te carcome: ¿mi novia aceptara una fiesta con la rubia? sin embargo, una duda mas atroz y mas real se te presenta: ¿no serán verduras podridas a las cuales les cortan el pedazo en mal estado? Miras detenidamente los platos y ves que, sospechosamente todos los trozos no están cortados de forma pareja sino caprichosante como diciendo "de aquí sacamos algo podrido". Finalmente te servís unas fetas de fiambre, jamón crudo y cocido, quesos etc.

Vas volviendo a la mesa y decís "la reputísima madre...había matambre casero" vos no lo viste por estar relojeando a la rubia, ma si después me sirvo (después no te servís nada porque ya medio llenaste con el fiambre)

Acá surge el gran miedo...que en el trayecto se te caiga todo al carajo, obviamente todo el lugar gritará al unísono un UHHH cual estadio al pegar una pelota en el travesaño, para después tu novia te diga, seguro te tropezaste por estar mirando a la rubia!!!! pero nada de esto sucede y llegas sano y salvo a tu mesa. Te dispones a comer las fetas de fiambre y queso, y notas que tu novia si se sirvió matambre casero y una ensaladas de palmitos y champignones espectacular. Claro, ella no estuvo mirando a la rubia y no paso por alto esas ofertas.


Todas las vivencias transcurridas hasta el momento te dieron una sed de la gran puta, vas a tomar tu coca y te das cuenta de dos cosas: no te trajeron coca sino pepsi y esta caliente, ya que te la trajeron apenas te fuiste a buscar morfi, y habían pasado 30 minutos. Miras al mozo para pedir hielo y obviamente nunca te mira. Ahí reparas que todos los mozos son peruanos, bolivianos o por lo menos del noroeste argentino. Que crisol de culturas tiene un tenedor libre!!! los dueños chinos o coreanos, los empleados peruanos. Los descendientes de la dinastía Ming empleadores de un descendiente Inca, mientras Buda y Tupac-Amarú juegan a las cartas en el quilombo místico del Universo.

Seguimos mirando al mozo, con la esperanza de que en algún momento nos mire y así pedirle el puto hielo, pero nada, sigue pelotudeando con otro mozo, que a su vez desde otra mesa están esperando que mire para pedirle algo.

Oh casualidad, la persona de la otra mesa no es otra que la rubia junto con tres amigas, una mas fuerte que la otra, que seguro se juntaron por la cena del "día del gato", o egresadas 2000 de la "Escuelita Nuestra Señora del Yiro". A esta altura, ya no queres un poco de hielo, sino una barra completa, para calmar la calentura que te provoco la visión de la rubia y sus tres amigas, en una cama redonda. Pero el mozo sigue sin mirarte y lo que es peor,  tu novia dice "¿otra vez mirando a la atorranta esa?". Vos, que sos un boludo,, respondes..."quiero pedirle matrimonio...hielo al mozo, digo"; a lo que ella repone: "si el mozo esta allá; o sea en dirección opuesta hacia donde uno esta mirando.

Volves a mirar al mozo, quien amaga verte. Solo amaga, y vos quedas como un pelotudo con la mano en alto. Para disimular el garrón, te acomodas el pelo. El mozo vuelve a amagar y vos volves a quedar pagando, pero esta vez haces como que te desperezas o estiras los huesos. Finalmente el mozo te ve...y ahí le haces un gesto con las manos en forma de "sungutrules" (no sabes bien por que pero supones que el gesto de hielo es así) y al mismo tiempo haces la mímica de la palabra "hielo" con tu boca, que a esta altura está pastosa por la sed que te provoco toda la situación mas el salame picado fino recontra salado que comiste acompañado de un pedazo de queso roquefort.

El mozo te trae el jarro metálico con hielos, o mejor dicho con un iceberg, porque todos los hielos vienen adheridos unos con otros cuan canto rodado en cemento. Claro, estos hijos de puta (sean los dueños o los empleados) preparan con antelación cada jarra con hielo y las meten en un freezer, por lo cual los cubos y/o cilindros de hielo, pasan de ser trozos individuales a una masa helada inseparable, representación a escala del glaciar Perito Moreno. Te quedas mirando el Iceberg y en la mano esa pincita de mierda que viene con toda hielera de restaurante, preguntándote para que mierda te traen esa pinza en lugar de un martillo neumático, que es con lo único con que podrías separar el hielo en trozos decentes. Mirás a tu novia, quien te devuelve la mirada con cara de decirte, jodete yo no tomo cosas frías!!! mirás para otro lado y ¿que ves?....LAS TETAS DE LA RUBIA!!!!
volteas la mirada hacia otro win,,,y ¿que ves? un pendejo arrodillado en su silla, mirando para atrás y jugueteando con un hielo en su boca, como gastandote "lero lero yo tengo hielito y vos noooo". 

A esta altura lo único que queres es agarrar al pendejo bastardo del pescuezo y acogotarlo hasta que escupa el cacho de hielo y así ponerlo en tu vaso. Pero  no podes. El padre es un gigante de 2 metros. Te quedas en el molde...te concentras...pensas en kung fu...meditás y rápidamente como un Guerrero Ninja le sacudís un golpe con la pinza de punta a la masa de hielo del jarro. Seguidamente a esto viene el arrepentimiento. Por el estruendo del golpe llamaste la atención de todo lugar, quienes vieron como debido a la violencia del mismo, se doblo la pinza, se volcó la botella de pepsi, tu novia justo que vos dabas el golpe se estaba metiendo el tenedor en la boca se asusto y se lo clavó en el paladar. Eso si, la masa de hielo cagandose de risa sin una mísera fisura...en realidad las risas eran del pendejo de mierda, que vió toda la situación...Pero Dios es justo. Por reirse tanto el niño dejo caer de su boca el hielo, lo cual provoco en mí una sonrisa y una mirada al niño como diciéndole TOMÁ PENDEJO!! 

El mocoso se larga a hacer escándalo por el hielo perdido y el padre le pone un coquito en el medio del cráneo que hace que el niño selle su boca pero no sus ojos, de los cuales brotan lagrimas de dolor. Gracias a todo esto, dejas de ser el centro de atención de los demás comensales quienes ahora apuntan sus miradas al niño. Aprovechas y le sacudís otro golpe a la masa  helada, logrando, al fin, desprender un trozo.

Tomas el hielo, como podes con la pinza toda doblada, y descubrís que el trozo es mayor a la circunferencia de la boca del vaso, lo que hace que el hielo no llegue a tocar el líquido que ya había y por lo tanto no enfriarlo. Decidis verter mas bebida, lo haces...y ahora el gran problema, como hacer para tomarla con semejante barrera entre tu boca y el liquido...mas fácil seria armar una partuza con la rubia, las amigas y que tu novia te felicite por tu performance. Pensas que tenes de dejar de tomar esas pastillas multivitamínicas porque te están afectando el cerebro.

Intentas tomar, vas empinando la copa de a poco para evitar que el hielo caiga sobre tu nariz...pero sucede lo inevitable, el hielo pega no en tu nariz sino en el ojo, el dolor te hace pegar un salto y te tragas toda la gaseosa de un saque, el gas y la violencia del trago hace que la bebida en lugar de bajar desde tu boca al estomago, ascienda y salga a borbotones por tu nariz. El niño al ver esto deja de llorar y se larga a reir a carcajadas otra vez, tu novia que se levanta a buscar mas comida ( en realidad no quiere pasar pasar vergüenza a tu lado) la rubia y las amigas se cagan de risa y alcanzas a leer en sus labios la frase "ES UN BOLUDAZO"

¿Un boludazo? y mirá quien te lo dijo, la que te pregunto si un mejillón era un caracol, te sentis el mas infeliz de toda la tierra. Para pasar el mal rato, decidis ir tras tu novia y hacerte con un plato de comida.

Y aca aparecen nuevamente dudas...¿parrilla, pastas o sushi? te decidis por la parrilla, la carne tiene que ser argentina y la carne argentina es la mejor (y si no miren a la rubia y sus amigas) Te acercas a la parrilla y ves una canastita con billetes de dos pesos, monedas de un peso y algunas botones. ¿como hay que pagar aparte? No. Es la canasta de la propina...que hijos de puta!!! porque propina? si ya tengo que pagar 200 mangos por todo, mas la bebida, mas el servicio de mesa. Propina ¿que hacer? miras hacia donde están las pastas y también ves la infame canasta, miras para el lado del japones disfrazado de samurai que prepara el Sushi y también tiene canastita, miras al que hace los panqueques quemados y lo mismo. Osea que si sos de buen comer y sos de dar propinas (supongamos $10 por cada uno) a la cuenta debes sumarle cuarenta mangos mas.

Propina...seguís pensando...si hace poco que salís con tu novia si no pones $10 quedas como un tacaño...si hace rato que salís (digamos mas de un año) te haces el boludo y no pones nada total ella ya se desayuno que sos una rata. Si estas en una etapa intermedio del noviazgo pones $10 y chau. Ahora la situación varía si estas solo o hay mas gente esperando por el parrillero. Si no estas solo pones $20 para que no te miren con cara de que ratón sos, pero siempre hay uno mas rata que vos y te mira con cara de "que boludo que sos".

Se acerca el parrillero, se te acaba el tiempo tenes que decidir, le miras la cuchilla en la mano...no te amedrentas...le pedís un pedazo de vacío...el tipo te mira la mano para ver si vas a desembolsar...haces el amague...el parrillero gira... metes la mano en el bolsillo...el tipo ya tiene el vacio y espera para cortar...(espera para ver si pones o no) te seguís haciendo el gil...el parrillero empieza a cortar...y te pregunta Jugoso o mas bien seco? le respondes a tu gusto sin sacar la mano del bolsillo y cuando deposita la porción sacas la mano del bolsillo, la estiras por sobre la canasta de propinas, el parrillero sonríe pensando que vas a dejar caer el preciado metal, pero vos con un movimiento ágil le señalas la otra punta del mostrador y le preguntas ¿aquello es chimichurri no? y salís disparado hacia ahi, alejándote de las propinas

Sonriente vas hacia tu mesa, cuando llegas miras a tu novia, le guiñas el ojo como diciendo "je je no le di propina" y ella te mira como diciendo "no le diste propina y mirá la mierda que te sirvio" Nunca falla che, vos tenes la habilidad para eludir la propina, pero ellos la tienen reclara con quienes van a poner y quien no. Si le pediste jugoso, un borceguí usado es mas jugoso que lo que tenes en el plato, una masa informe carbonizada, no sabes si es vacío o morcilla. Si le pediste mas bien seco, te dan un pedazo chorreante de sangre, que solo le falta que venga con el ternero prendido o con un cacho de pasto y rumiando. En fin te jodes y comes como puedas.

Ya no das mas.

Satisfecho, de broca, no de comida...le decís a tu novia "¿pedimos la cuenta?" quien parece apiadarse de lo boludo que sos, y te contesta con un increíble pero verdadero SI.

Eso es amor. La abrazas y le prometes que la próxima vez la llevas a comer comida mexicana. ¿que tan mal puede resultar comer tacos?