jueves, 12 de abril de 2018

Pequeño Homenaje al Gran Tato (que panzadas te harías hoy Tato querido)

Holaaaa...
Sr. Presidente, como le va!!?
cansado... me imagino, si... como es la primera vez en su vida que trabaja... no esta acostumbrado, señor.

¿que ya había trabajado antes?... con su papá... en Sevel...
si, me acuerdo... lo que no entiendo es como su papá pago el rescate cuando estuvo secuestrado, jajaja
si señor, si...

también trabajó en Boca...
muchos lo extrañan ahí, señor
Si. Los hinchas de Boca y los que no lo son tambien... prefieren que Boca gane la séptima Copa Libertadores a que usted siga en el sillón de Rivadavia...

Que bolonqui armo con los granaderos, San Martín y Rivadavia, señor...
Que usted no mira programas de chimentos y por eso no sabía que Rivadavia y San Martín se llevaban mal... claro... le doy una pista señor, si las calles se cruzan es porque los próceres se llevaban como el tuje, si.
No, señor. No es joda. Saavedra y Moreno, ahí tiene otro ejemplo. Por eso este país no avanza. Hace 200 años que esperamos que esto se defina en una dirección u otra. Fíjese que puede hacer... ah se va de vacaciones por Semana Santa... que la pase bien Sr. Presidente, si señor si, saludos a su señora esposa.

En fin...

Salía el otro día de mi casa y me encuentro que habían desaparecido todas las veredas, caminando entre escombros y albañiles que hablaban en otro idioma, me acerco al capataz, mi amigo, José Pica-pica-vereda-bajada-cordón, y le pregunto: ¿Qué pasa Jose? José, sin desatender el asadito que estaba haciendo, me señala a un señor elegante con casco blanco rodeado de micrófonos y cronistas. Me abro paso a los codazos y cuando estoy a su lado le pregunto: ¿Qué pasó con las veredas?

Se quita el casco y veo que es, mi amigo, Horacio Rodriguez Larreta. Discúlpeme señor intendente es que sin la pelada al aire no lo reconocí. ¿Qué está pasando? Nada Tato, la ciudad que avanza. Pero las baldosas estaban sanas, en buen estado... buen estado Tato, buen estado... eso es subjetivo me dijo mientras salía pedaleando x la bicisenda. Agarré yo también una bicicleta pero tenia las ruedas pinchadas. A otra le faltaba el asiento... decidí tomarme un taxi.

Me subo y me encuentro con mi amigo Jose Te Bajo la Banderita. Esto no puede ser Tato, Uber nos esta robando. Los autos nuevos, el usuario sabe el precio exacto de antemano, sabe el recorrido, sabe quien lo lleva y encima los pueden calificar y pagar con tarjeta... así no se puede trabajar Tato, donde quedó la mística de los relojes truchados.

Me tiré por la ventanilla y me encuentro una docente dirigiendo la instalación de la Carpa Blanca. Mire a donde hemos llegado! después de 15 años tuvimos que sacar del baúl la carpa otra vez! La ultima vez que la instalaron en los '90 no les dieron mucha bola, dije. Estos no son los '90 Tato, me dijo mientras le revoleaba un borrador a un alumno con cara del Pro. Mire Tato, vamos a poner la carpa aunque la declaren Monumento Histórico Nacional! Mientras en las escuelas sigamos enseñando la Revolución de Mayo, que de revolución solo tuvo el nombre y mientras los gobiernos sigan hablando de gasto educativo en lugar de inversión; este país seguirá teniendo brotes de carpas de todos los colores

Por eso mis chichipios... vermouth con papas fritas y... GOOD SHOW!!

domingo, 18 de febrero de 2018

Debería haberme llamado Pablo

Como ya saben, y sino se los digo ahora, me llamo Claudio. Sin embargo cuando alguien confunde mi nombre, invariablemente, me llaman Pablo. No Juan, no Rodrigo. Pablo, siempre Pablo.

Hay confusiones o equívocos que son atendibles. Por ejemplo yerros derivados de una fonética similar (o sordera incipiente) tal el caso de que te llames Roberto y, el sordo, te dice Alberto, Norberto o Gilberto.

Otros errores, hay quien dirá, que no son tales sino simple preferencia. Me refiero a nombres compuestos o que por su uso y costumbre van de la mano. Pongamos por caso Juan José donde algunos, para nombrarte, usarán la fórmula completa, otros sólo José y otros solamente Juan. También viene a mi memoria otro caso que van de la mano, una pareja de amigos gay. Uno de ellos se llama Juan Julian la mayoría lo llamamos Juan pero su amor remoto lo llama Juli... ellos van de la mano por la vida, no solo por uso y costumbre sino también por amor.

Como ven no es mi caso. Claudio y Pablo no suenan parecido, ni mi nombre es compuesto. Hasta hace algunos años me causaba gracia dado que de chico no me gustaba mi nombre y hubiera preferido que mis padres hubieran elegido bautizarme Pablo. Esta coincidencia entre mi deseo infantil y el caprichoso yerro que cometen algunos al llamarme Pablo, desplegaba toda una neblina de misterio acerca de que fuerzas ocultas y poderosas operaban para esta comunión secreta entre mi deseo infantil y la pifia del presente.

Hoy ya no sonrío.

Ella no se equivocó entre los dos nombres.

Ella no se equivocó entre los dos hombres.

Pablo, es el padres de sus hijos.