El sábado mi sobrina mas chica tomó su primera comunión. Muy linda y muy solemne estaba ella y mucho mas lindo y descontracturado la cena de festejo posterior.
A raíz de este acontecimiento familiar volví a visitar una Iglesia después de varios años (creo que la vez anterior fue la comunión de mi otra sobrina). A la luz de esto que declaro muchos prejuiciosos dirán: "claro viene flojo de Fe, por eso escribe lo que escribe". A esos les digo, chupenme un huevo. No necesito de un edificio llamado Iglesia ni de una ceremonia llamada misa, para estar en armonía con Dios.
No me sorprendió que casi nada haya cambiado en una ceremonia y liturgia que hace mas de 2000 años que no cambia, sobre todo en una institución que no es muy afecta a los cambios.
Sin embargo, a la hora de rezar el Padre Nuestro, tuve un pequeño choque de versiones. La mía que la aprendí hace 40 años rezaba, y recé, "perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores". ¡carajo! me la cambiaron... quien llevaba la oración a través del micrófono dijo: "perdona nuestras ofensas como perdonamos a quienes nos ofenden".
La ceremonia continuó por sus caminos nada misteriosos y habituales pero la version 1.0 (la mía) y la 2.0 (la que rezó el resto) quedó dando vueltas en mi cabeza. El curita, una versión a medio camino entre José Sacristán con su barba descuidada e Imanol Arias el curita que sucumbió entre las piernas de Camila, empezó a hablar sobre desprenderse de todo lo material, porque si perseguimos lo material ello nos llevará a la avaricia y codicia sin freno y por ende al pecado. Tras lo cual se acercaron unos voluntarios a pedir las limosnas.
Una chica muy bonita, 17 o tal vez 18 años, con camisa blanca y unos pantalones de cuero muy ajustados, demasiado ajustados para una Comunión, tanto que con mi hermano nos miramos de reojo y ambos comprendimos que habíamos pecado de pensamiento... la chica estiro una vara con una bolsa de tela en el extremo donde depositamos unos pesos. Este es el segundo cambio que noté. Hace 40 años jamas hubieran permitido a una chica estar con pantalones de cuero tan ajustados en la iglesia. Pero seguramente las estadísticas que debió sacar el sacristán dejaron muy en claro que los pantalones de cuero ajustados recaudan mas limosnas que un vestidito suelto e insulso.
En este punto, con la chica de los pantalones de cuero fuera de mi vista, se encontraron en mi cabeza el tema del Padre Nuestro con sus deudas y deudores y la recaudación del dinero, se mezclaron y surgieron como una pregunta ¿cuanto dinero aportará el Estado argentino en el sostenimiento de la Iglesia Católica?
El presupuesto que maneja la Iglesia Católica es un agujero negro, y resulta tan inescrutable como los caminos del Señor. Pero lo que no resulta inescrutable hoy es Internet y la información. Y antes de que cuestionen el origen de la misma, surge de la pagina de la Conferencia Episcopal Argentina
En 2016 según la Ley de Presupuesto y conforme al artículo 2 de la Constitución Nacional, donde el Gobierno Federal sostendrá el culto Católico Apostólico y Romano, la iglesia recibió $133.998.031. Sin embargo esto es una pequeña parte. Hay que sumarle 2500 millones de pesos con los cuales el Estado Argentino subsidio a los colegios privados católicos, mas los aportes a Caritas, jardines maternales, becas de formación, sueldos y jubilaciones, sin olvidarnos de las excensiones impositivas.
Esto sucede con todos los gobiernos independientemente del color político. Si bien es cierto que hubo gobiernos, en especial las dictaduras de Onganía y Videla, que beneficiaron más que otros a la Iglesia. También es justo decir que hubo Papas, en especial el actual Papa Francisco, que han aceptado menos.
Como en la Argentina hay libertad de culto, me pregunto ¿que pensará de esto el votante judío, musulmán, budista, mormón, etc? que parte de sus impuestos vaya a parar a las arcas de una fe que no es la suya. Esto sucederá en todas partes pensaran ustedes. Pues no. En Uruguay y Brasil, sin ir mas lejos, el estado no sostiene a la iglesia católica. Esto es así casi desde nuestro origen como Nación, ya en la Constitución Nacional de 1853 el Artículo 2 establecía (y establece) que el Gobierno Federal sostendrá etc etc etc. Esa palabla, sostener, no esta puesta casualmente. Sostener significa mantener. En este caso económicamente.
Creo que debería ser mas justo, sobre todo para el ciudadano argentino que profesa otro credo, que cada fiel aporte a la Fe de su agrado y no el Estado compulsivamente. El Estado puede seguir haciendo aportes a obras benéficas, comedores escolares, y todo lo que quiera pero no exclusivamente a la Iglesia Católica. Que cada cual aporte a la Iglesia de sus amores, tal cual lo hace un socio con su club preferido.
Me van a putear por comparar un club de fobal con la Iglesia catolica, me van a decir ateo comunista. Digan lo que quieran, para eso hay democracia y existe Internet. Pero la verdad es la unica realidad, y esta es un realidad injusta.
Como me estoy yendo por las ramas, mejor me voy, antes que me digan gorila (lo cual sería paradójico)
Una chica muy bonita, 17 o tal vez 18 años, con camisa blanca y unos pantalones de cuero muy ajustados, demasiado ajustados para una Comunión, tanto que con mi hermano nos miramos de reojo y ambos comprendimos que habíamos pecado de pensamiento... la chica estiro una vara con una bolsa de tela en el extremo donde depositamos unos pesos. Este es el segundo cambio que noté. Hace 40 años jamas hubieran permitido a una chica estar con pantalones de cuero tan ajustados en la iglesia. Pero seguramente las estadísticas que debió sacar el sacristán dejaron muy en claro que los pantalones de cuero ajustados recaudan mas limosnas que un vestidito suelto e insulso.
En este punto, con la chica de los pantalones de cuero fuera de mi vista, se encontraron en mi cabeza el tema del Padre Nuestro con sus deudas y deudores y la recaudación del dinero, se mezclaron y surgieron como una pregunta ¿cuanto dinero aportará el Estado argentino en el sostenimiento de la Iglesia Católica?
El presupuesto que maneja la Iglesia Católica es un agujero negro, y resulta tan inescrutable como los caminos del Señor. Pero lo que no resulta inescrutable hoy es Internet y la información. Y antes de que cuestionen el origen de la misma, surge de la pagina de la Conferencia Episcopal Argentina
En 2016 según la Ley de Presupuesto y conforme al artículo 2 de la Constitución Nacional, donde el Gobierno Federal sostendrá el culto Católico Apostólico y Romano, la iglesia recibió $133.998.031. Sin embargo esto es una pequeña parte. Hay que sumarle 2500 millones de pesos con los cuales el Estado Argentino subsidio a los colegios privados católicos, mas los aportes a Caritas, jardines maternales, becas de formación, sueldos y jubilaciones, sin olvidarnos de las excensiones impositivas.
Esto sucede con todos los gobiernos independientemente del color político. Si bien es cierto que hubo gobiernos, en especial las dictaduras de Onganía y Videla, que beneficiaron más que otros a la Iglesia. También es justo decir que hubo Papas, en especial el actual Papa Francisco, que han aceptado menos.
Como en la Argentina hay libertad de culto, me pregunto ¿que pensará de esto el votante judío, musulmán, budista, mormón, etc? que parte de sus impuestos vaya a parar a las arcas de una fe que no es la suya. Esto sucederá en todas partes pensaran ustedes. Pues no. En Uruguay y Brasil, sin ir mas lejos, el estado no sostiene a la iglesia católica. Esto es así casi desde nuestro origen como Nación, ya en la Constitución Nacional de 1853 el Artículo 2 establecía (y establece) que el Gobierno Federal sostendrá etc etc etc. Esa palabla, sostener, no esta puesta casualmente. Sostener significa mantener. En este caso económicamente.
Creo que debería ser mas justo, sobre todo para el ciudadano argentino que profesa otro credo, que cada fiel aporte a la Fe de su agrado y no el Estado compulsivamente. El Estado puede seguir haciendo aportes a obras benéficas, comedores escolares, y todo lo que quiera pero no exclusivamente a la Iglesia Católica. Que cada cual aporte a la Iglesia de sus amores, tal cual lo hace un socio con su club preferido.
Me van a putear por comparar un club de fobal con la Iglesia catolica, me van a decir ateo comunista. Digan lo que quieran, para eso hay democracia y existe Internet. Pero la verdad es la unica realidad, y esta es un realidad injusta.
Como me estoy yendo por las ramas, mejor me voy, antes que me digan gorila (lo cual sería paradójico)
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